Palma africana
La
palma de aceite es una planta tropical propia de climas cálidos que crece en
tierras por debajo de los 500 metros sobre el nivel del mar. Su origen es del
golfo de Guinea en el África Occidental. De ahí nace su nombre científico, Elaeis
guineensis Jacq, y se conoce más como la palma africana o palma de aceite.
Esta
palma se introdujo en Colombia en 1932, se sembraron con fines de ornamentales
en la estación agrícola de Palmaria (Valle del cauca), pero el cultivo
comercial inicio en 1945. La expansión del cultivo en Colombia ha mantenido un
crecimiento sostenido, a mediados de la década de 1960 ya existían 18.000
hectáreas en producción y hoy existen más de 270.000 hectáreas.
En
el puerto de Mapiripan (en el nombre nativo Chewi), ubicado en los llanos de
Colombia, la palma africana está causando varios impactos ambientales y
sociales.
El
impacto social causado por esta palma y por la empresa Poligrow, es que para
que se pudiese sembrar, tuvieron que despojar de sus tierras a varios campesinos,
tribus, comunidades indígenas, etc. El impacto social fue tan grave que después
de que los paramilitares los despojaran de sus tierras quemaron sus hogares.
Esto causo un desplazamiento de todas estas personas que son nativas de este
sector.
La empresa
Poligrow es la que opera estas siembras y estas siembras están causando un gran
impacto ambiental, ya que en esta zona crecen los morichales los cuales están acompañados
de unos riachuelos los cuales aportan a la subsistencia de las comunidades de
la zona mapiripan y a la misma palma morichan. El impacto que se causa es una absorción
del agua por parte de la palma africana lo que a un corto plazo de tiempo esto
generara una sequía y una pérdida del agua y de las palmas morichales que son
nativas de la región.
Ya han pasado 5 años desde que se inició la
siembra de esta palma aceitera, los cambios ya se están haciendo presentes con
unos impactos negativos para el ambiente y la comunidad, la palma africana ha
deteriorado varios riachuelos, ha invadido aproximadamente 79.000 hectáreas,
esto es una cantidad de tierras perdidas, el suelo se ha acidificado mucho más
ya que las fumigaciones y los químicos que se le proporcionan a la fertilización
de las palmas aceiteras está generando la pérdida del suelo, y si en 5 años
esto ha degradado , dañado , contaminado esta región en un plazo de 25 años que
es el periodo producción de esta palma no queremos imaginar el impacto que se
generara en estos 25 años.
Las
comunidades indígenas y las otras en general que habitan esta zona no quieren más
estas plantaciones ya que se les han quitado demasiadas hectáreas de sus tierras
de una manera ambiciosa. Todos queremos una solución para esto ya que los
habitantes de estas tierras las han
trabajado toda su vida y han hecho todo lo posible por cuidarlas y mantener su
ambiente sano.
Es importante resaltar que además de presentar la queja ante los tribunales de la Corte Suprema de Justicia, se requiere la participación de una reglamentación de una política pública en cuanto a las leyes ambientales y el control de su cumplimiento. Liced
ResponderEliminar